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Toldos retráctiles
para terrazas y fachadas

Cuatro sistemas que recogen la lona cuando no hace falta.

Cuatro toldos retráctiles, todos a la medida

Los cuatro se enrollan o se pliegan para dejar el espacio al descubierto, y los cuatro se fabrican sobre las medidas reales del vano. Lo que los separa es desde dónde trabajan: uno proyecta desde el muro, otro baja en vertical y dos tienden la lona sobre la superficie.

Toldo enrollable Baneta Proyectante en la fachada de un restaurante Subway, Bogotá
Brazos articulados · desde el muro

Baneta Proyectante

Dos brazos que giran de 90° a 180° y proyectan la lona desde la fachada, sin apoyo en el extremo libre.

VER BANETA PROYECTANTE
Toldo vertical Baneta Vertical cerrando el costado de una terraza cubierta
Guillotina · lona o malla

Baneta Vertical

Lona acrílica Dickson o malla sobre tubo de aluminio. Baja en vertical y cierra el lateral. Manual o eléctrica.

VER BANETA VERTICAL
Toldo retráctil Sombralina de brazos sobre un jacuzzi en terraza residencial
Brazos invisibles · hasta 18 m

Sombralina

Lona tensada por brazos con resortes de acero, con jabalinas cada 1,20 m. Hasta 18 metros de fachada.

VER SOMBRALINA
Toldo Supersombralinas en la esquina de fachada de un restaurante
Parte fija + parte enrollable

Supersombralinas

Una parte fija sobre apoyos más una parte enrollable, sumando proyecciones para vanos que una pieza no cubre.

VER SUPERSOMBRALINAS

Cómo elegir entre los cuatro

Proyectando desde la fachada

La Baneta Proyectante saca la lona del muro con dos brazos articulados que giran de 90° a 180°. Es la opción cuando no hay dónde apoyar en el otro extremo: toda la carga va a la pared, así que no hace falta poste ni columna.

Cerrando el lateral en vertical

La Baneta Vertical baja como una guillotina sobre un tubo de aluminio, en lona acrílica Dickson o en malla. No da sombra cenital: corta el sol lateral, el viento y la vista, que es lo que hace falta en un balcón o en un ventanal.

Cubriendo la superficie

Sombralina y Supersombralinas tienden la lona en horizontal sobre la terraza. La Sombralina llega a 18 metros de fachada con brazos invisibles de resortes de acero; la Supersombralinas suma una parte fija sobre apoyos cuando el vano excede lo que una sola pieza cubre.

Retráctil o fijo: qué los separa

Un toldo retráctil retira la cubierta: la lona se recoge y la terraza queda al descubierto, con el cielo y la luz que el día permita. Un toldo fijo —Corbella, Túnel o Velum— mantiene la lona tendida todo el año.

La diferencia práctica no es estética, es de uso. El retráctil da control sobre cuánto sol entra y en qué momento, y por eso encaja donde el espacio cambia de función a lo largo del día. El fijo no se recoge, así que no depende de que nadie lo accione, y aguanta el viento sin tener que retirarse. Los cuatro retráctiles se recogen con vientos superiores a 25 km/h, y eso es parte de cómo se usan, no una limitación oculta.

Dónde se instalan

El grueso son fachadas de local —donde el toldo amplía la mesa a la calle sin obra— y terrazas de vivienda. La Baneta Vertical resuelve balcones y ventanales, que es el caso en que la sombra tiene que venir de lado. Y las Supersombralinas cubren las superficies que ningún toldo de una pieza alcanza: patios de restaurante, zonas comunes y frentes largos.

Fabricación propia, medida por medida

Parasoles Tropicales fabrica desde 1982 y monta en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena. Cada toldo se confecciona sobre las medidas reales del vano, no se elige de un catálogo de tamaños. La lona acrílica es Dickson, con 5 años de garantía, y los motores son de 110 V con protección IP44.

¿Cuál encaja en tu fachada?

Cuéntanos el largo del frente, cuánto necesitas que salga la lona y desde dónde se puede anclar. Con eso se sabe cuál de los cuatro es y qué medida tiene.